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Dermatitis por estrés: qué es, síntomas y tratamiento

Dermatitis por estrés: qué es, síntomas y tratamiento

¿Has vivido momentos en los que tu piel parece que reacciona a tus peores días? Estás estresado o nervioso por cualquier cosa y justo ese día te levantas con la piel enrojecida y con picores o erupciones. Tú mismo piensas, ¡¿por qué mi piel tiene que ponerse mal justo ahora?!

Pues no es casualidad, es lo que se conoce por dermatitis por estrés. Básicamente, tu piel está reaccionando a tu estado emocional. No pasa solo con la dermatitis, el acné, los herpes labiales, la psoriasis… casi cualquier afección de la piel puede empeorar en esos días en los que ya no podemos más (como si no fuera suficiente lo que ya tenemos encima).

La dermatitis causada por episodios de estrés no es peligrosa, pero si muy molesta. Además, los que padecemos problemas de piel sabemos lo mucho que puede afectar a nuestro autoestima. Vamos a ver juntos qué podemos hacer. 

¿Qué es la dermatitis por estrés?

Bueno, aunque ya nos hacemos una pequeña idea. Veamos bien a qué nos referimos al hablar de dermatitis por estrés.

Primero toca saber qué es la dermatitis. Se trata de un enrojecimiento de la piel que puede producir picor, piel seca y tirante, descamación e incluso ampollas. La piel se inflama y reacciona de una forma un tanto molesta, en este caso, el desencadenante es el estrés y la ansiedad.

Suele aparecer en la cara, cuello, brazos o manos, pero realmente cualquier parte del cuerpo puede verse afectada, pero no nos alarmemos, podemos mejorar la piel. Sabemos que es importante tanto porque puede causar dolor, como por lo incomodo que puede resultar vernos así.

¿Por qué el estrés afecta a la piel?

El cuerpo es un organismo fascinante en el que TODO está conectado y, en episodios de estrés se libera el famoso cortisol, una hormona que puede alterar la barrera de la piel, volviéndola más sensible y reactiva.

El cortisol también tiene efectos inflamatorios, provocando enrojecimiento o brotes de dermatitis. Y, encima, puede reducir la capacidad de nuestra piel para recuperarse. 

El cortisol es necesario, pero niveles muy elevados mantenidos en el tiempo pueden resultar negativos para el cuerpo. 

La piel es el reflejo de nuestro interior, por lo que, para una buena piel, es fundamental cuidarnos por dentro.

Tratamiento de la dermatitis por estrés

Tenemos que intentar hacer algo con el estrés, lo veremos en el próximo apartado. De este modo, lo que hagamos hoy por recuperar la salud de nuestra piel, tendrá su efecto a largo plazo. 

Por mucho que intentemos mejorar la rutina de cuidado facial, si no nos cuidamos desde dentro, va a ser muy complicado lograr esa “piel perfecta”. Es como intentar sacar agua de un bote con un agujero, siempre va a estar llenándose, por mucho que saquemos la que ya hay dentro.

Vamos a ver primero todo lo que podemos hacer por nuestra piel desde fuera, y luego hablaremos de la piel por dentro.

Dermatitis por estrés. Mujer con cremas intentando cuidar su piel irritada.

Productos calmantes y reparadores

Existen muchas cremas diseñadas para pieles sensibles que alivian el picor, reducen el enrojecimiento y refuerzan la barrera cutánea. 

Intenta buscar aquellas con ingredientes calmantes como la avena, pantenol, ceramidas u otros ingredientes naturales.

Puedes probar Bioderma Sensibio DS + gel 

Cuidados básicos

Los productos que utilicemos son importantes. Muchos productos están formulados para unas acciones que a una piel sensible y reactiva con dermatitis pueden no hacerle mucho bien (o incluso agravar la situación). 

Por eso, intenta siempre elegir opciones formuladas para tu tipo de piel y situación particular. 

Por otro lado, hay muchos hábitos que pueden ayudarnos a cuidar nuestra piel:

  • Evita los jabones agresivos (tu piel puede enrojecerse más)
  • El agua caliente no es tu aliado
  • Sécate a toquecitos. No frotes la toalla al secarte como si fregaras una sartén.
  • Hidrata tu piel con frecuencia
  • Evita rascarte, sabemos que pica, pero no vas a mejorar nada así.

¿Cuándo usar corticoides tópicos?

En casos más intensos, tu dermatólogo puede recomendarte usar corticoides tópicos de baja o media potencia, que ayudan a reducir la inflamación más rápido, aliviar esos picores y controlar los brotes. 

Ojo, siempre bajo recomendación médica y de forma puntual.

Cuidar la piel… y también la mente

Ahora vamos a ese interior. 

Cuidar tu piel por fuera es clave, pero tanto o más lo es cuidarla por dentro, sobre todo en brotes de dermatitis por estrés. 

¿A qué nos referimos con cuidarte por dentro?

Haz ejercicio, cuida tu alimentación, duerme de 7 a 9 horas y evita el exceso de cafeína o alcohol. Además, si estás en un mal momento, quizás necesites ayuda psicológica o una escapadita de yoga, escúchate. En definitiva, queremos mantener a raya ese estrés y ansiedad.

La mente y la piel van de la mano, así que no podemos descuidar a ninguno.

¿Cuándo consultar al dermatólogo o farmacéutico?

Por supuesto, aquí estamos hablando de esta afección de forma muy superficial y solo para que puedas saber un poco más de ella, pero si estás sufriendo un fuerte brote con picor o enrojecimiento intenso, lesiones con sangrado y los cuidados básicos y calmantes no están sirviendo para nada, es hora de visitar a tu dermatólogo.

La dermatitis por estrés refleja cómo tu piel responde a la ansiedad, pero puede que necesitemos un poco de ayuda para recuperar nuestra piel.

Sobre el Autor

Beatriz

¡Soy la culpable de que tengamos página web! Después de mucho buscar, logré crear nuestra página web desde cero y la cuido como si fuese mi bebé. Llevo toda la vida en la farmacia, he crecido viendo a mi madre trabajar, y para mí, es mi casa. ¡Soy una friki de la cosmética y seguro que me encontrarás buscando productazos nuevos o llamando a delegados! Farmacéutica Colegiada 4346 Óptica Colegiada 26881 Formación Grado en Farmacia en Universidad Alfonso X El Sabio Grado Superior en Audiología Protésica en IES Benjamín Rúa Grado en Óptica, Optometría y Audiología en CEU San Pablo CEU San Pablo Dual Máster en Marketing Digital en IM Business School

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