Aceite de argán
El aceite de argán se vende puro y también dentro de champús, mascarillas y aceites faciales, y no todos llevan la misma cantidad. Si buscas el puro, hay tres cosas en la etiqueta que te dicen si merece la pena. Te las contamos.
Un apunte antes de empezar: el aceite de argán cosmético no es el alimentario. El culinario se tuesta antes de prensar, tiene aroma a fruto seco y no está pensado para la piel. El cosmético se prensa sin tostar. Si el que compras huele intensamente a tostado, no es el de cosmética.
Qué mirar en la etiqueta
- El INCI. Si buscas el puro, la lista de ingredientes debe decir Argania Spinosa Kernel Oil y poco más. Si aparece en quinto lugar detrás de siliconas y agua, estás comprando otra cosa.
- Prensado en frío. Conserva mejor los componentes del aceite. Casi todos los de farmacia lo indican.
- El envase. Cristal oscuro o envase opaco. El aceite de argán se enrancia con la luz.
Qué hace en la piel y el pelo
Es un aceite emoliente y oclusivo: suaviza y forma una película que reduce la pérdida de agua. Su composición es rica en ácido oleico y linoleico, y en vitamina E, que funciona además como antioxidante de la propia fórmula. No hidrata en el sentido de aportar agua, así que funciona mejor sobre piel húmeda o después de un producto acuoso.
Cómo usarlo
- En el pelo. Dos o tres gotas en medios y puntas con el pelo húmedo, después del lavado. En seco, solo en las puntas y muy poca cantidad: pasarse deja aspecto graso. Como mascarilla previa al lavado, más cantidad y treinta minutos antes de la ducha.
- En la cara. Dos gotas como último paso de la rutina de noche, después de la crema, para sellar. O una gota mezclada con la hidratante si tienes la piel muy seca.
- En el cuerpo. Sobre la piel aún húmeda al salir de la ducha. Se absorbe mejor y se necesita menos producto.
- En uñas y cutículas. Una gota masajeada, por la noche.
Puro o formulado
El puro sale más rentable por uso y sirve para todo, pero pide técnica: la cantidad justa marca la diferencia entre piel nutrida y pelo apelmazado. Los champús y mascarillas con argán son más fáciles de usar y ya vienen equilibrados, aunque la proporción de argán sea menor. Si es tu primera vez, empieza por un formulado y pasa al puro cuando le cojas el punto.
Precauciones
El argán procede de la semilla de un fruto. Si tienes alergia a frutos secos, consulta antes de usarlo. En piel con tendencia acneica, pruébalo primero en una zona pequeña: los aceites vegetales no sientan igual a todas las pieles.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si un aceite de argán es puro?
Mirando la lista de ingredientes. Debe decir Argania Spinosa Kernel Oil y prácticamente nada más. Si aparece detrás de agua, siliconas o alcoholes, es un producto formulado con argán, no argán puro.
¿Sirve para el pelo y para la cara?
Para ambos, cambiando la cantidad. En el pelo, dos o tres gotas en medios y puntas. En la cara, dos gotas como último paso de la rutina de noche. El error habitual es usar cantidad de pelo en la cara.
¿Es comedogénico?
Se considera de comedogenicidad baja, pero no todas las pieles reaccionan igual. Si tienes tendencia acneica, pruébalo unos días en una zona pequeña antes de extenderlo por toda la cara.
¿Se puede usar el aceite de argán de cocina en la piel?
No es lo mismo. El alimentario se tuesta antes de prensar y no está formulado para uso cosmético. Si huele mucho a tostado, es el de cocina.
¿Cómo se conserva?
En su envase original, cerrado y lejos de la luz y del calor. El argán se enrancia con la luz, y por eso viene en cristal oscuro o envase opaco.