Vitamina C
La vitamina C se usa en dos sitios que no tienen nada que ver: en la cara, como antioxidante, y en un comprimido, como nutriente. Aquí te contamos las dos cosas, porque la pregunta que más recibimos es precisamente si tomarla sirve para la piel.
Respondemos ya a esa pregunta: tomar vitamina C no sustituye a aplicarla. Son vías distintas y concentraciones distintas. Un complemento oral cubre necesidades nutricionales; un sérum trabaja sobre la piel. Puedes hacer las dos cosas, pero una no reemplaza a la otra.
En cosmética: qué derivado llevas
No toda la vitamina C de un sérum es igual. Lo que cambia es la molécula.
- Ácido ascórbico puro. La forma más directa y la mejor estudiada. También la más inestable: se oxida con la luz y el aire, y por eso viene en envases opacos o con bomba. Si tu sérum se ha puesto naranja, se ha oxidado.
- Ascorbil glucósido y ascorbil fosfato de sodio o magnesio. Derivados estables. Menos potentes pero mucho más tolerables y sin el problema de la oxidación.
- Ascorbil tetraisopalmitato. Liposoluble, se integra bien en texturas de aceite y es el más amable con las pieles sensibles.
Concentración y pH
Las fórmulas de farmacia se mueven entre el 5 y el 20 por ciento. Por debajo del 5 el efecto es limitado; por encima del 20 no se gana y sí se gana irritación. Si es tu primera vez, empieza entre el 10 y el 12 por ciento. El ácido ascórbico necesita un pH bajo para funcionar, lo que explica que pique un poco al principio en pieles reactivas.
Cómo se usa en la cara
Por la mañana, sobre piel limpia, antes de la hidratante y siempre con protector solar después. Se lleva bien con el ácido hialurónico y con la niacinamida. Con el retinol lo habitual es alternar: vitamina C de día, retinol de noche. Si el envase deja de ser opaco o el líquido vira a naranja oscuro, tíralo.
Como complemento oral
El Reglamento (UE) 432/2012 autoriza declarar que la vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno, al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la disminución del cansancio y la fatiga, y que aumenta la absorción del hierro. Esta última es la razón de que tantas fórmulas de hierro la incorporen.
El valor de referencia son 80 mg al día. Verás presentaciones de 500 y 1.000 mg, que son dosis muy por encima del valor de referencia: el excedente se elimina por orina y a dosis altas puede dar molestias digestivas. Los formatos habituales son comprimidos efervescentes, cápsulas y liposomada, esta última pensada para mejorar la tolerancia.
Preguntas frecuentes
¿Tomar vitamina C sirve para las manchas de la cara?
No de la misma forma que aplicarla. El complemento cubre necesidades nutricionales y contribuye a la formación normal de colágeno, pero las concentraciones que llegan a la piel por vía oral no son comparables a las de un sérum. Si lo que quieres trabajar es el tono, el sérum es la vía.
¿Qué concentración de sérum elijo?
Entre el 10 y el 12 por ciento si es tu primera vez. Del 15 al 20 si ya la toleras bien. Por encima del 20 no se gana efecto y sí irritación.
¿Por qué mi sérum se ha puesto naranja?
Se ha oxidado. Le pasa al ácido ascórbico puro con la luz y el aire. Un sérum oxidado ha perdido eficacia. Guárdalo cerrado, lejos de la luz, y si vira de color, cámbialo.
¿Vitamina C y retinol el mismo día?
Lo habitual es alternar: vitamina C por la mañana y retinol por la noche. Usados a la vez aumentan el riesgo de irritación sin aportar más.
¿Cuánta vitamina C necesito al día?
El valor de referencia en la Unión Europea son 80 mg. Las presentaciones de 500 y 1.000 mg superan con mucho esa cifra; lo que no se usa se elimina, y a dosis altas puede dar molestias digestivas.