¿Por qué es importante la limpieza facial?
La limpieza facial es el primer paso de cualquier rutina de cuidado de la piel. Elimina la suciedad, el exceso de sebo, el maquillaje y los contaminantes del día, preparando la piel para que los tratamientos posteriores (sérum, hidratante) sean más eficaces.
¿Qué formato de limpiador facial se adapta mejor a cada tipo de piel?
El formato del limpiador depende del tipo de piel: el gel suave o la espuma son aptos para piel normal o mixta; la leche o el aceite limpiador son ideales para piel seca o sensible; el syndet o pan dermatológico es una buena opción para pieles reactivas.
¿Qué es la doble limpieza facial y cuándo hacerla?
Depende del maquillaje. Si usas maquillaje de larga duración o protector solar con base grasa, la doble limpieza (primero un aceite o bálsamo, luego un limpiador acuoso) puede ser más eficaz para asegurar una limpieza completa sin frotar en exceso.